Es en la Edad Media (Siglo V a Siglo XV) que se ubica el nacimiento de la ruleta. Este juego no ha desaparecido con el correr de los años, por el contrario siempre mantuvo su creciente popularidad.
La ruleta posee ciertas particularidades que llaman mucho la atención de los jugadores: los premios, la diversión, el entretenimiento y por sobre todo se la vincula con lo mágico y la ilusión.
Dicha vinculación nació ya con el análisis de la cantidad de números de la ruleta. Cuando el matemático francés Blaise Pascal estableció que tuviese 36 números (sin el cero), al sumar los mismos se obtiene como resultado el número 666, cuyo significado es la bestia o Satanás. Naciendo así su relación con el oscurantismo, la magia etc.
A fines del siglo XVIII este juego fue muy popular en Mónaco, ya que alivió algunos problemas económicos de esa época.
Luego se le hicieron modificaciones a la ruleta agregándosele un cero. Fueron Francoise y Blanc quienes introdujeron este cambio, que mantiene aún hoy la ruleta moderna.
Adquirió tal popularidad en Europa que se crearon los primeros casinos en Montecarlo, donde como sucede actualmente, la ruleta es la preferida entre los juegos de azar.
A principios del 1800 fue cuando llega a América, pero la versión con un solo cero no fue bien recibida, sino que se le agregó además un doble cero aumentando así la ventaja del casino.
La ruleta clásica (del 0 al 36) es hoy en día, como supo serlo desde su inicio, la preferida en los juegos de casino. Es alrededor de la mesa de juego que se reúnen muchísimo espectadores para alentar a los jugadores de turno. La popularidad que ha adquirido es indescriptible, siendo uno de los juegos de azar predilectos, sobre todo en Europa.
|